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#19
Feb
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NARRACIONES DESDE EL BARRIL DE AMONTILLADO
"EL POEMA OLVIDADO"
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Detrás de un gélido viento camino
Sin ver a los monstruos que debajo de mi piel
Me mienten, mienten, mienten sin abrir su boca.
Yo soy mi propio monstruo que camina
Tras una gélida sonrisa, vacía.
Enfermo por mirar más allá de tus ojos,
Descalzo por recorrer tus suntuosos labios,
Miento sin dejar de mostrarme entero y lleno.
Dame todo lo que posees, dámelo todo a mí.
Ella es mía.
Ella era mía.
Veo ángeles enfermos de venganza
Sintiéndose débiles y poderosos.
La dualidad de sus almas... sobre ti.
Yo te escribo solo un mensaje en una botella vacía
Que se rompe bajo las espadas de los alados.
Rezando por oír tu voz
Alrededor del hombre desnudo y solitario.
Desnudo delante del fin de los días,
Dormido debajo de tu almohada,
Recorro el planeta girando y girando.
Una pelota pinchada y estúpida
Te elige una vez más.
Ella es mía.
Ella era mía.
Dime que quieres saber en las sombras del día.
Cierro mis ojos solo para verte más lejos
Cierro mis ojos solo para ver el humo.
Un único amigo en el mundo de asfalto
Persigue las huellas de neón.
Yo soy el maestro que no necesita enseñar,
Yo soy el maestro que no necesita tu verdad.
Miente, mienten tus palabras obsoletas.
¡Tu maldita sonrisa!
Delicias mis ojos observan al verte bailar
Sin descanso y sin manto.
La brillantez de tu rostro...
Ella es mía.
Ella era mía.
Veo ángeles marcharse al final de la mañana
Con las alas manchadas de sangre.
Veo la muerte en sus ojos, veo y soy ciego.
El sonido del silencio nos acompañará siempre.
Conversaremos sin palabras. Nuestras bocas no se abrirán.
Durante horas y días nos agasajaremos, sin hablarnos.
Ahí abajo, nuestros gestos serán nuestro abecedario.
Letras inmortales nos llenarán en nuestras dormidas vidas.
Un saludo, un beso, una caricia, un para siempre.
Cierro mis ojos y tu azul me invade.
Ella es mía.
Ella era mía.
A lo largo del círculo perfecto,
A lo ancho de trece escalones de nuestras pasadas almas
Nos escondimos, jugando alto, en la tierra.
Desaparezco.
Huyo.
Miento.
La frescura de la mañana nos recuerda los pecados imborrables,
Un extraño en su lecho de madera nos recuerda los silbidos impagables.
Con cariño
Y
Amor
Me descubro
Ante la palma de tu mano golpeándome el rostro.
Abro mi ventana al despertar
Una pared de ladrillos me impide mirar más lejos,
Loas, voces y la verdad unidas...
Cierro mi frágil ventana,
¡Ve! Vuelvo al mundo onírico.
Los cuerpos perfectos y los mundos utópicos,
La lentitud de los movimientos y las lágrimas brotando,
La inmortalidad ante las flotantes caídas,
La sinceridad de las almas y la protección de la mente,
La lujuria de las figuras desconocidas,
Permanece conmigo y protégeme de los demás.
Susurros, gemidos, luces apagadas.
Permanece conmigo t démonos un baño imposible.
Perdido otra vez,
Buscándome otra vez,
En las alturas, gravitando en el nirvana,
Con cariño
Y
Amor
Me despido... con una mentira en mi manga.


 


EL MARIACHI


Este poema está influenciado por el disco de A Perfect Circle “Thirteenth Step” 2003

 

 

 

 

 

 

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