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haber terminado de digerir, todavía, la desagradable
situación sobrevenida, en Clochemerle, allá por
la vecina Galia, como consecuencia de la instalación
de un muy notorio y visible urinario público (dispositivo
nunca visto en la pequeña localidad vitivinícola),
los habitantes del lugar tuvieron que desayunarse, recientemente,
con la aparición de esta fiera maléfica y espantosa.
Originario de Besançon (otro pueblo a medio camino de
Francia), los científicos especulan con que se trata
de un orco de esos. Quizá, el último espécimen
que quede vivo de esta ralea pestilente que proliferó
por miríadas, en los tiempos de Maricastaña, o
puede que antes, inclusive. Al parecer, fueron unos críos
los que sorprendieron al bicho, cagando en el mismísimo
medio de un camino la mar de mono que tienen por allí.
Los enanos se pegaron el susto de su vida, al contemplar el
culo del energúmeno soltando aquel lastre indescriptible,
una cosa inenarrable, vamos. Pero como ni se imaginaban su naturaleza
monstruosa, la verdadera sorpresa se la llevaron, cuando el
bicho, alertado por el cachondeo y las habituales pedradas de
recibimiento de Clochemerle, dejó los vientos atronadores
para mejor momento, se levantó y se dio la vuelta. ¡Ay,
dios mío, qué fue aquello! Los niños que
corrían y corrían y el otro detrás, cebadísimo,
que si los agarra, se los come cruditos. Pues nada, que no pararon,
hasta la mismísima fuente del pueblo, ubicada nada menos
que frente por frente del controvertido urinario. Y, además,
en el mismísimo instante en que la alcaldesa salía
de hacer aguas, víctima del “Seguril” (la
última moda en Francia) que le ha dado por tomar, porque
dice que así trabaja menos. ¡Mira, se pegó
un susto la pobre, que tuvo que salir el de la fonda y el otro
bobo del pregonero! Suerte que pasaba por allí el cabo
del CRS con el uniforme nuevo; que, si no, se cargan entre todos
al orco. Y nada, que así se quedó la cosa. Que
dijo el cabo que, por cagar en el camino, siendo la primera
vez, que estaba obligado a hacer la vista gorda. Y que, por
lo demás, que habían puesto una denuncia a los
niños por lo de las pedradas y que a ver qué iba
a pasar. Y así estamos. |
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Bobo:
¿Por qué los adoradores de Satán sois unos beatorros
de baba, alineados con las posturas más peligrosamente cristianas
y candorosamente eclesiales? ¿Eh? Y no le des más vueltas,
porque eso, exactamente eso, es lo que eres, Bobo. Yo, que nací
cuando terminó la guerra civil, no he visto en mi vida juventud
más desperdiciada, desperdigada y descentrada que la de los
gilipollas que rondáis la mayoría de edad. (¡Dios
mío, mi nieto es mayor de edad, no siento las piernas!).
Y es que detrás de toda esa palabrería huera de contenido,
de ese cúmulo de fantasmagoría de escasa utilidad práctica,
con dedos que se pretenden cuernos, alimentada de cómics a
los que se llega sin pasar por El Barco de Vapor, detrás de
toda esa parafernalia encuerada hasta en agosto, se agazapa un producto
de parroquia y sacristía. ¡Pero de parroquia, parroquia,
parroquia y párroco, párroco, con barbita y camisa de
cuadros y sandalias franciscanas y zurrón proletario, tío!
Nada que ver con Satán, ni Lucifer. Nada en absoluto.
Lo que es a mí, como que se me cae el alma en piritoedros,
cada vez que contemplo a la cuadrilla de mangantes a los que llamas
colegas, a esos que has contaminado con tu verborragia ignorante recocida
en telefilmes baratos de serie b. Pero vamos a ver: ¿Satánicos
contra la guerra, luciferinos enfrentados al principio de autoridad,
diabólicos a favor de la libertad de costumbres...? ¿Pero
es que no te das cuenta, pedazo de San Bernardo con tatuajes tétricos,
apoyo de caminantes, cayado de necesitados, dechado de virtudes y
buenos deseos, que dar de comer al hambriento, proteger a los niños
de todo mal (¡de todo mal!, ¿no lo pillas?) es lo que
te enseñó don Federe, en la catequesis, para que hicieras
la comunión como dios manda?
Y esos remilgos de los que haces gala, que nada tienen que ver con
un genuino iconoclasta promotor de todo mal. ¡De todo mal! ¿Dónde
se ha visto satanista que le haga ascos a la infidelidad? ¿Por
qué? ¿Porque el que lleva los cuernos eres tú?
Pero bueno: ¿la promoción de las malas costumbres no
debería comenzar por uno mismo?
¡Pero si, además, sales ganando, Bobo! ¿Es que
acaso Kent Ricochés Rabbit, ese teleco tan simpático
con el que tu novia la Puri mantiene una ubérrima relación,
desde hace algún tiempo, no te ha dado trabajo en su próspera
compañía? Trabajas de recadista, de acuerdo. No tiene
glamour, pero tampoco responsabilidades. ¿Dónde está
el problema? Nadie te felicita por nada de lo que haces. Vale, tampoco
te caen tantas broncas. ¿Entonces, denostado nieto...? ¿Te
puede molestar tanto que Kent haya nombrado a la Puri directora comercial
y, en consecuencia, tu jefa directísima? ¿No es acaso
la más alta exaltación del mal darle la vuelta a la
denominada normalidad moral? ¿Callar y cobrar es malo? ¡Pues
calla y cobra!
Edgar
Allan
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¿Y
ésta, de dónde sale ahora? ¿Qué
pasa, que se quiere poner de moda? |
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