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#24
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NARRACIONES DESDE EL BARRIL DE AMONTILLADO
"EN LA CIUDAD: MÚSICA"
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¿Te imaginas que la vida real fuera como los musicales de las pelis viejas?
Ja ja, sería guapo, todos cantando y bailando
Ya te digo, haciendo un examen nos copiamos chapurreando una cancioncilla como el Astaire ese... “
“Sería la ostia puta”

Dos amigos adolescentes están fumando en el viejo skate park del sabio parque del centro de la antigua ciudad. Hace sólo un par de horas que han terminado los exámenes y han comenzado sus vacaciones de verano. Han sido afortunados y se lo han currado para aprobar todas sus asignaturas. Mientras comentan sus planes para el futuro, el canuto les va subiendo a la cabeza. A uno se le cierran un poco los ojos y se le pone una sonrisa continua. Al otro, en cambio, los ojos se le ponen rojos y casi no puede mantener la cabeza erguida.
Es mediodía, el calor nos abraza como si de hermanos se tratara, un joven adulto atraviesa la adúltera calle escuchando “Pictures of you”, pensando en la coraza que le aprisiona su inocente cuerpo. En un momento idéntico, un renault atraviesa un túnel luminoso, tan blanco que escuece, mientras “Pictures of you” truena cual salvación. La pareja mantiene una conversación rutinaria.
Es impresionante, como es capaz de mezclarse la pureza del blanco con la tristeza de la voz de Robert Smith.
Ya” murmura ella alejada. Pensando en la última vez que se miró al espejo.
La Gran Vía ardiendo. Tragando su propio sudor, el gentío sobrevive analizando su propia vida. El calor aprieta. Las tres heridas se adueñan de la ciudad. Son sólo tres cornadas. La Vida, La Muerte, El Amor.
La gran calle se mueve sin parar, a pesar del incesante dolor.
“Te recordare siempre”, piensa el joven adulto con ojos cristalinos.
Movimiento incesante. Pensamientos completos recorren nuestro mundo, atormentándonos, castigándonos por nuestros errores racionales.
En la Gran Vía un matrimonio ruso entona sus canciones con experiencia. Hace ya muchos años abandonaron la comodidad de los escenarios para mostrar su talento al mundo ancho y abierto. Un viejecito entrañable les escucha con curiosidad apoyado en su bastón y protegido por su boina. Está encantado con sus voces operísticas. Unos adolescentes arrojan unas monedillas al estuche que han dejado en el suelo, para conseguir dinero con el que comprar algo de comer. Nuestro barítono es alto y con espaldas anchas. Un ruso rubio vestido con un traje gris, desgastado por el sudor y el uso. Nuestra soprano es más baja que él, pero es también ancha y fuerte. Viste un viejo abrigo de pieles a pesar del calor que hace. Son de la vieja escuela: la imagen es importante. Piensan en otra época. Cantan canciones tradicionales con nostalgia. Les gustaría volver a la vida confortable del éxito y de la fama, pero eso sería traicionar a su arte. Su público es el gran pueblo, se trata de ofrecer su música a pesar de todos los inconvenientes que hay en la calle, su público es este viejecillo sabio.
Durante dos horas nuestros cantantes no han parado de demostrarnos que todavía están vivos. Es la hora del descanso. Con el dinero recaudado, comprarán algo barato para comer en algún mercado de la ciudad.
El renault ha llegado a su destino. Aparca justo al lado del portal de su casa. Entre un A3 y el contenedor de la basura. Él apaga la música y saca el disco de The Cure para guardarlo en el porta cds. Se bajan del coche y sin decir nada suben hasta casa. Los dos en su mundo, él pensando que le pasaba por la cabeza a Robert Smith cuando creó una obra maestra como “Disintegretion”, ella ahondando en su soledad y su incomunicación.
Fueron a cenar ayer con unos amigos. Se pusieron a beber y a hablar. Estuvieron toda la noche sin parar sus lenguas. Con grandes discos de fondo, discos que te obligan a desdoblarte. Por un lado mantienes conversaciones, por otro lado tu mente busca el significado de las canciones y el porqué de tanta belleza en la música. Escuchando discos de Superchunk, Led Zeppelin, Focus, Pavement, Pink Floyd, Cream, Codein, Morphine... hablaron de viejos amores, amigos, estupendas fiestas, de los momentos más dolorosos y crueles. Las bebidas les fueron subiendo y también la música les embriagó. Jane`s Addiction, Violen Femmes, The Church. Sermonearon sobre el futuro, la vida y el amor. La cena se alargó hasta el mediodía y se convirtió en una cena-comida.
Ahora la pareja se siente extraña. Algo ha ocurrido esta noche que les ha cambiado. Por primera vez en cinco años se sienten desconocidos. Tiene miedo de hablar sobre ello. Si empiezan a hablar la conversación acabara en discusión... como siempre.
Ella está en el baño mirándose al espejo, no como todos los días sino de verdad, como si fuera la primera vez que se mirase en años. “ Me merezco una vida mejor” piensa tristemente.
El amor se ha apagado y los dos se están dando cuenta.
Él está de pie apoyado en una pared del salón. Sabe que todo está roto, lo sabe desde hace unos meses pero quiso luchar. Se ha rendido y sólo piensa en como dividir los cds que han comprado conjuntamente.
El matrimonio ruso ha terminado de comer sus bocadillos de jamón y queso y charlan sobre las canciones que van a tocar para continuar el concierto. Están excitados, es la primera mañana en esta ciudad y han conseguido que se pararan a escucharles más de treinta personas.
El espectáculo debe continuar.



El Mariachi

 

 

 

 

 

 

 

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